Casi todo lo que hacemos con el móvil pasa por una app: pagar, pedir cita, mirar el tiempo, hablar con la familia o saber cuándo llega el autobús. Sin embargo, la mayoría de guías sobre aplicaciones móviles están escritas para quien las programa, no para quien las usa. Esta está pensada para lo segundo: entender qué tienes instalado, por qué unas apps se comportan distinto de otras y qué mirar antes de darle a «Instalar».
Breve historia de las apps
Los primeros móviles ya traían pequeños programas de fábrica, como la agenda, la calculadora o el juego de la serpiente, pero no se podían añadir otros con facilidad. El cambio llegó cuando los fabricantes abrieron tiendas oficiales de aplicaciones: cualquiera podía publicar su app y cualquier usuario podía descargarla en un par de toques.
- 2007Llega el primer iPhone. Al principio solo admite las apps de Apple y aplicaciones web desde el navegador.
- 2008Abren la App Store de Apple (julio) y el Android Market de Google (octubre), que en 2012 pasa a llamarse Google Play.
- 2015Se populariza el término «aplicación web progresiva» (PWA): webs que se instalan en la pantalla de inicio y funcionan casi como una app.
- 2020-2022Las tiendas obligan a mostrar qué datos recoge cada app: las «etiquetas de privacidad» en iPhone y la sección «Seguridad de los datos» en Google Play.
- 2024La Ley de Mercados Digitales de la UE permite en Europa tiendas alternativas también en iPhone.
Hoy la pregunta ya no es si existe una app para algo, sino cuál merece un hueco en un móvil que tiene memoria, batería y atención limitadas.
Nativas, web e híbridas: en qué se diferencian
No todas las apps están hechas igual, y eso explica cosas que notamos en el día a día: por qué una funciona sin cobertura y otra no, por qué alguna ocupa diez veces más o por qué ciertas «apps» en realidad abren una web. Hay tres grandes tipos.
Nativas
Se programan para un sistema concreto (Android o iOS) y se instalan desde su tienda. Suelen ser las más rápidas y las que mejor aprovechan la cámara, el GPS o las notificaciones. A cambio, ocupan más espacio y hay que actualizarlas.
Web
Funcionan desde el navegador, sin instalar nada. Las aplicaciones web progresivas se pueden añadir a la pantalla de inicio y algunas trabajan sin conexión. Ocupan poco, pero tienen menos acceso a las funciones del teléfono.
Híbridas
Se escriben una sola vez y se publican en varias tiendas a la vez. Para el usuario parecen nativas, aunque a veces se nota algo más de lentitud o un diseño que no encaja del todo con el resto del sistema.
Para quien usa el móvil, la diferencia práctica es sencilla: si algo se usa a diario y necesita funcionar sin conexión, conviene la app nativa; si se consulta de vez en cuando, muchas veces basta con la web del servicio y te ahorras espacio y permisos.
Glosario de las apps en 8 términos
Estos son los conceptos que más aparecen en las tiendas y en los ajustes del teléfono. Conocerlos ayuda a entender lo que aceptas al instalar.
- Permisos
- Accesos que la app pide al teléfono: cámara, micrófono, ubicación, contactos o fotos. Se pueden conceder solo mientras se usa la app o retirar desde los ajustes.
- Compras integradas
- Pagos dentro de una app gratuita para desbloquear funciones, quitar anuncios o conseguir contenido extra.
- Suscripción
- Pago periódico (mensual o anual) que se renueva solo hasta que lo cancelas desde la tienda, no basta con borrar la app.
- Notificaciones push
- Avisos que la app envía aunque no esté abierta. Cada una se puede silenciar por separado.
- Actualización
- Nueva versión que corrige fallos de seguridad o añade funciones. Activar las actualizaciones automáticas es la opción más segura.
- Caché
- Datos temporales que la app guarda para ir más rápida. Borrarla libera espacio sin perder tu cuenta.
- Sideloading
- Instalar una app desde fuera de la tienda oficial, descargando el archivo directamente. Es donde más riesgo hay de programas maliciosos.
- Aplicación web progresiva (PWA)
- Web que se instala en la pantalla de inicio desde el navegador y se comporta casi como una app.
Antes de instalar: 5 comprobaciones
La mayoría de problemas con apps (cobros que no esperabas, batería que se agota, anuncios por todas partes) se evitan con un minuto de revisión en la ficha de la tienda. Esto es lo que miramos en Tapps antes de recomendar una:
- Quién la publica. El desarrollador debe coincidir con la empresa o servicio que dice ser.
- Qué permisos pide. Una linterna no necesita tus contactos; si lo que pide no encaja con lo que hace, desconfía.
- Opiniones recientes. Las de los últimos meses dicen más que la nota media acumulada durante años.
- Precio real. Revisa si tiene compras integradas o suscripción y cuánto cuestan antes de registrarte.
- Datos que recoge. La sección de privacidad de la tienda resume qué información guarda y si la comparte.
Si una app no pasa alguna de estas pruebas, casi siempre hay otra alternativa que sí lo hace. En nuestra guía de las mejores apps según lo que necesitas las tienes ordenadas por uso.
Cómo mantener el móvil en orden
Con el tiempo, todos acumulamos apps que no abrimos. Además de ocupar espacio, algunas siguen consumiendo batería y datos en segundo plano. Una revisión cada pocos meses ayuda: borrar lo que no se usa, retirar permisos de ubicación a las que no lo necesitan y comprobar las suscripciones activas en la tienda.
También conviene pensar en lo que pasa si pierdes el teléfono. Tener activada la copia de seguridad en la nube permite recuperar fotos, chats y ajustes en un móvil nuevo; lo explicamos con detalle en la importancia de las copias en la nube.
Preguntas frecuentes
¿Qué es una aplicación móvil?
Es un programa diseñado para usarse en un teléfono o una tableta. Puede instalarse desde una tienda (nativa o híbrida) o abrirse desde el navegador (web).
¿Es seguro instalar apps fuera de las tiendas oficiales?
Es más arriesgado. Las tiendas revisan las apps antes de publicarlas; fuera de ellas no hay ese filtro, así que solo conviene hacerlo con desarrolladores de total confianza.
¿Borrar una app cancela la suscripción?
No. La suscripción se cancela desde la tienda (Google Play o App Store), en el apartado de suscripciones de tu cuenta.
¿Por qué una app pide permisos que no parece necesitar?
A veces es para funciones secundarias y otras para recoger datos con fines publicitarios. Puedes denegarlos y la app normalmente seguirá funcionando.